EL ALMA, VIAJERA INCANSABLE

El alma, como un viajero incansable emprende siempre las más insospechadas búsquedas, las que conciente o inconcientemente nos llevan a acercarnos más a Dios.

Fue así, en esa travesía de la vida, que el Cosmos se abrió como una flor, para regalarnos a dos seres humanos muy particulares, que lograron alcanzar lo que todos del algún modo estamos buscando

El lenguaje de las palabras, a veces un tanto ingrato para describir las grandezas del alma y los misterios de la vida, permitió sin embargo que de alguna manera, quedase un registro para cada viajero, para que en su largo peregrinar, pueda encontrarse con este tesoro que ha estado en cierta forma velado a los ojos de la humanidad.

En estos momentos en los que el planeta expresa sus quejas, y nos recuerda todo aquello que no hemos hecho bien como especie, es tiempo de darnos cuenta, de que somos mucho más que un cuerpo sólido en el mundo de la materia, tal como dijera Lao Russell:

"El hombre es idea. Y la idea no puede morir".

Compartiendo la sabiduría hallada en los textos de Walter y Lao Russell, los invitamos a unirnos en un espacio de reflexión interna, ya que toma solamente un momento de consciencia, el darnos cuenta quienes somos. Que este espacio sea para Bendición de toda la humanidad.

Y para Gloria de nuestro Amado Padre Universal.


12.4.10

EL HOMBRE QUE TOCÓ LOS SECRETOS DEL UNIVERSO. PRÓLOGO.







EL HOMBRE QUE TOCÓ
LOS SECRETOS DEL UNIVERSO
 

POR
GLEN CLARK
PRÓLOGO DE LA EDICIÓN DE 1953

La historia de la vida de Walter Russell fue publicada por primera vez en 1946, cuando él vivía en el "Carnegie Hall" en la ciudad de Nueva York. Muchos lectores que no lo pueden encontrar allí, se estarán preguntando dónde está y si sus actividades han cesado por su edad de 82 años. Al contrario, él está más activo que nunca y todavía mira hacia los años por venir como los más importantes de su vida.
En 1948 Walter Russell y su esposa Lao Russell adquirieron un famoso palacio de mármol al estilo del renacimiento italiano con jardines esculturados en la cima de una montaña en Virginia, y ahí dedican el resto de sus vidas al arte, la filosofía y las ciencias para el mejoramiento de las relaciones humanas y para el desarrollo del genio innato que yace dentro de cada hombre.
Ahí están publicados todos sus libros y su música, y ahí se encuentran la mayoría de sus obras de arte.
Cada año, miles van a ese santuario en lo alto de la montaña, donde guías los conducen a través de espaciosas habitaciones llenas de las obras de Walter Russell en todas las artes.
Alrededor de ese palacio hay vastos jardines adornados con sus obras de escultura -la más notable de las cuales es "Las cuatro libertades"- y la gigantesca estatua del Cristo del "Blue Ridge" la cual su esposa le inspiró a crear.
Walter Russell y Lao Russell han escrito un curso de un año, sobre ciencia universal, ciencias naturales y filosofía, el que ha abarcado al mundo entero y ha inspirado a muchos con nuevo conocimiento acerca de la relación del hombre con Dios y con el universo.
Para simbolizar esas enseñanzas, Lao Russell lo alentó a crear "El Sermón de la montaña" sobre el cual está trabajando ahora. Puede ser que este grupo de Jesús y sus apóstoles sea lo que corone sus obras.


                                                                              Glen Clark


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