17.3.10

REGALO DE DIOS


Por lo tanto te decimos, 

Aquel que toma su primer regalo de Dios y se lo vuelve a dar a Él, encontrará que ese primer regalo es como una pequeña corriente, un arroyo o una poderosa catarata de poder siempre lista a ser dada, en la medida que cualquier hombre pueda volver a dar igualmente. 


Otra vez decimos, Dios trabajará contigo pero no para ti. Nunca nadie se ha convertido en pianista de concierto orando sin accionar, porque eso es ilusión, o por la fe y la creencia sin el conocimiento manifestado.

Si te sientes decaído por un dolor imaginado, o has estado mucho tiempo solo y quisieras balancear tu consciencia de Ser con la consciencia de Dios, deja que tu oración sea un deseo para tu realización en un lugar elevado en el universo de Dios.
Di dentro de tu latido:

“Yo, Padre mío, no soy sólo Yo. Tú, Padre mío, eres Yo. 
Tú estás en mí y Yo en Ti. 
Yo estoy favorecido por Ti, mi Creador. 
Yo Soy de la mente interna. 
Yo conozco  Tu éxtasis.
 Yo estoy exaltado en Ti.”
“Yo tengo todo conocimiento y todo poder. 
Lo que quiero saber, tener o dar es
mío  para saber, tener o dar. 
Mi morada está en Tus altos cielos.
 Sé Tú en mí 
para que Yo pueda ser Tú – conscientemente.”

“Yo estoy en Tu Luz, Oh Padre mío. 
Envuélveme siempre en Tu Luz, 
para no sentir otra vez la pesadumbre de las tinieblas en mi corazón.
 Disuelve mi separación y
hazme Uno contigo”


PINTURAS


A la presente colección, cabría agregar una obra titulada


"EL PODER DE LAS EDADES"
(Pintura Oleo, completada en 1900)


La excelencia de la obra habla por sí misma, sin embargo, significó una experiencia especial en la vida de Walter Russell, que él expresa con sus propias palabras:

"Una de las más desgarradoras derrotas que experimenté fue en mi juventud.
 A los 28 años de edad pinté una extremadamente ambiciosa alegoria titulada "El Poder de las Edades" para simbolizar el poder del pensamiento en la construcción de la civilización. 


Había visionado  grandes cosas surgiendo de esa exhibición en la Academia Nacional. Para mi consternación, la Academia rechazó tal pintura, la cual fue vista por los plenipotenciarios del Rey de Italia  por casualidad, exentos de jurado, como representativa de la pintura Americana en la "Exposición Internacional de Arte" en Turín, en 1900, en conmemoracion del Siglo Veinte. 

Esto trajo un amplio criticismo nacional por parte de la Academia Nacional por no haberla incentivado ellos mismos. La pintura fue exhibida en otras ciudades europeas y me ha dado varias menciones honorables, una membresía a la Academia Española de Artes y Letras, una decoración (una de esas cintas escarlatas la cual se perdió hace tiempo) y el placer de una visita personal del Rey Albert de Bélgica a mi estudio en Nueva York para ver nuevamente la pintura."

¿Cómo una podria llamar a esto derrota? No hay tal cosa."